♠Réquiem del amor inesperado





Hoy quisiera besar
Las costillas de la noche,
hoy quisiera palpar
El delirante quebranto
De tu risa expuesta
a la luz de mis velas,
Atrapar tu negra alma
Aprisionarla en una luna,
Sin océanos quejumbrosos,
Hoy desearía devorar
Cada espanto sumido en cadenas,
Cada candado punzante,
aprisionando al corazón
Cada latido exánime,
goteando en tu pecho nublado,
Pero tu divagas,
con el tiempo pagano,
Y vuelas con prisa hacia sus manos
te encoges y vuelves a nacer
En mi espalda desgarrada
por peñascos emergentes,
Eres tu resonante carga,
de dardos hirientes y melodiosos
que sacude mis semillas denigrantes,
Que margina a la brisa arraigada
En nuestros indelebles caminos,
Dulce columna alambrada
Y respingada que nos conduce
Hacia la cadencia gris,
Del aciago túnel,
Donde no existe
Un sol misericordioso,
Se va liberando
un monstruo colosal
En tu boca tunante,
ahora temo saborearte
Ahogada pasión interior,
Que naufraga en tus mantos,
En tus dedos negros
Voy hundiendo mis puñales
tu delgado amor,
En tu reflejo yo me huelo,
Pero no me palpo,
en tu lago azul,
voy buscando mi rostro,
mi vestido se mece
En la orilla del placer,
Mi cuerpo se estremece
En un campo desconocido,
Hay me envuelve
tu desfasado recuerdo,
Que suspira en el amanecer
En mil arbustos desgajados
aun duelen las horas encorvadas,
caen los minutos,
como ancianos malditos
pasan a mejor vida,
en fosas acérrimas,
los entierro para siempre,
en epitafios invisibles
ellos aun me nombran,
voy mascando la tierra
que nos rodea,
mi razón va mutilada,
voy oliendo los cadáveres
que acunan a mi paso,
una rosa, se despega de mi piel,
danza con el viento,
con las almas de diciembre
van brotando de ella
sus tenues pecados
sus delirantes espinas,
sus muslos juegan
con las desdeñosas heridas
remojadas en rubíes,
en perlas de mayos enajenados,
van acelerándose los luceros
rellenando aquel vació
donde anduvieron soñando
mis tenues ojos,
con tu suaves manos,
en el crepitante árbol,
yo renazco en ausencias,
mis brazos convertidos en ramas,
están encogiendo tu atardecer
tu garganta es chimenea,
que expulsa humo,
que me ahoga sin clamor
matando todo,
intoxicando pájaros
que coloco,
en tus leves cejas
mi creación expuesta
ante tu crueldad,
montañas inmolándose
tras un sinuoso horizonte,
mientras voy huyendo
alargando mis pasos,
ahorcando mis vivencias inútiles
junto a tu sombra,
voy posándome
en una letal mirada,
ante un afable sentimiento,
mientras las hojas rojas
están despertando
entre mis cabellos,
al oír la danza macabra,
la sonata de tu violín,
espuelas de angustia
en una sinfonía onírica
fundida en cánticos de ave,
Suave letargo, de venganza
Embriagues de púrpura hiel,
Que se cuaja en mi sangre
Envuelta en una hedionda caricia,


Impregnada hacia ti...

♠Desesperanza






Oscuridad hoy no me pierdo
En ti por primera vez
Entre tus dedos fríos
Y en tu sinceridad aparente
Tenue silencio entre el viaje
Y el camino rasgado
Entre los movimientos de la hierba
Hoy no me pertenece
La sal del mar…



Por que golpeas sobre mi
Como una hoja al viento
Me encierras en tus huellas
Para no poder respirar
Inhalamos el mismo aire
A pesar del desaliento
Este veneno que destruye
El latir del corazón




Siempre busque en ti
Un ideal inconcluso
Siempre espere tras de ti
Y mis manos quedaron vacías
Sin tu torpe aliento,
Sin el peso de mis lágrimas
Al caer, al tropezar
En el suelo de la desesperanza





Oscuridad hoy no me pierdo
En tus heridas, por primera vez
Lo puedo sentir
Y vivir




por que los bosques tienen memoria
de principio a fin

♠Sonido Severo





Estoy resbalando
desintegrándome con el viento
me observas dentro de tus manos
me vacías lejos
mi corazón se siente fatigado
de correr como un caballo embravecido










Donde estoy
por que estoy aquí
la distancia nos transporta
a mi antigua vivencia
mi corazón se siente envejecido
lluvia de cristal que desgarra sus arterias







Donde estoy, por que estoy aquí…









Tú me ves, recorriendo
los bordes de un abismo
guardando la paciencia en los bolsillos

aguardando esta fuerza que desconoces











Tú me ves, despegar en el cielo
afilando un puñal adormecido
arrugando el rencor entre las alas
aferrándome a las nubes para no caer










Tú me ves, traspasando laberintos
cabalgando entre arena movediza
sabes que se acerca nuestro final
un mundo apático
donde cuesta respirar